Posted by Luis Maya on 3/11/2007, 6:56 pm, in reply to "Re: Noticias sobre Autismo (PERU)"
Link: Mensaje Original
71.250.72.170
1. El metilmercurio es una forma de mercurio (Hg) orgánico, presente en el ambiente, el agua, los alimentos (especialmente los marinos), la leche materna, etc. Nunca ha estado (¡y esperemos nunca esté presente!) en las vacunas. Sin embargo, debido a su gran poder de neurotoxicidad y su ubicuidad en la naturaleza, es la forma de Hg orgánico más estudiada.
2. El etilmercurio, otra forma de Hg orgánico, se diferencia del anterior tan solo por un radical. Químicamente es una sustancia más inestable que el primero, es más lipofílico (es decir, atraviesa fácilmente los tejidos grasos, de lipo=grasa, y philos=afecto, amor). También es más orgánico que el metilmercurio, entendiéndose por tal que su estructura química le permite mayor compenetración con organismos vivos.
El etilmercurio es el compuesto activo presente en el preservante timerosal (tiomersal para los europeos), del que forma el 50% de su estructura. Este preservativo, presente en gotas oftálmicas, cremas y otras sustancias tópicas y vacunas, ha sido retirado progresivamente en forma amplia de la medicina por sus efectos alérgicos, tóxicos y, últimamente (a partir de los últimos 8 años) ha sido asociado a múltiples enfermedades neurodegenerativas, inmunológicas y tóxicas, debido a que se ha descubierto sus altísimas propiedades neurotóxicas y dañinas sobre el sistema inmunológico.
3. A pesar de los más de 70 años de uso del timerosal en las vacunas, no disponemos a la fecha, de conclusiones sólidas sobre sus variables farmacocinéticas; es por ello que siempre se le ha comparado con el Hg orgánico de los alimentos.
4. El único estudio publicado hasta la fecha, en donde se describen las concentraciones de Hg y el metabolismo del etilmercurio en las vacunas con timerosal, fue escrito por el Dr. Michael Pichichero (1). En este pequeño estudio descriptivo el autor midió los valores de Hg en la sangre, la orina y las heces, en un grupo pequeño de niños de seis meses de edad o menores, tomándoles muestras a partir del 3 día después de aplicadas sus vacunas y luego los comparó con los niños que recibieron vacunas sin Hg.
Sus resultaron indicaron que el tiempo de vida media sanguíneo del etilmercurio era de 7 días (intervalo de 4 a 10 días); que su eliminación era principalmente a través de las heces (82ng/g de heces en los niños de 2 meses de edad y 58ng/g en los niños de 6 meses de edad); que la eliminación por la orina era despreciable (nula) y que, aparentemente, el etilmercurio no se acumulaba en la sangre de los niños expuestos, por lo que parecía "más seguro que el metilmercurio" (el cual tiene un tiempo de vida media en la sangre de aproximadamente 3 semanas).
Sin embargo, este estudio descriptivo, pequeño, adolece de serias fallas metodológicas, que han sido criticadas y puestas en evidencia:
1. Comparó niños que recibieron vacunas con timerosal de Rochester, NY, con niños inmunizados sin Hg de Bethesda. Evidentemente que las exposiciones de Hg en los alimentos y el ambiente son muy diferentes entre ambos grupos, por lo que no se eligió un adecuado grupo de control (2).
2. Entre otras de sus limitaciones, solo en 4 de los niños vacunados con timerosal, se obtuvieron mediciones sanguíneas en los primeros 5 días de la inmunización; es decir, en todos los casos las mediciones se hicieron tardíamente, lo cual impidió poder determinar los picos sanguíneos en las primeras horas o días de vacunación. Otros estudios en niños han documentado las elevaciones sustantivas de las concentraciones de Hg en los primeros días luego de aplicárseles vacunas con timerosal (3).
3. Se ha determinado últimamente, que el etilmercurio es un compuesto muy lipofílico, por lo que no se acumula en la sangre, razón por la exhibe un corto periodo de vida media en la sangre. Ha sido plenamente comprobado que el sistema nervioso toma preferentemente el Hg proveniente del timerosal, observándose concentraciones intracerebrales entre 5 y 7 veces más altos que los niveles medidos en la sangre (4-7).
4. El estudio no midió las concentraciones mercuriales en el cerebro de los niños expuestos, por lo que la no acumulación de Hg en la sangre, no necesariamente indica que el etilmercurio fue eliminado, tan solo nos comprueba que su tiempo de vida en la sangre es corto; asimismo, no se obtuvieron valores basales de Hg antes de la vacunación ni se midió el efecto biológico del preservante, tan solo me midieron algunas variables farmacocinéticas, que no sustentan adecuadamente supuesta inocuidad del etilmercurio (2, 8).
5. Otra limitación importante del estudio es que la cuantificación de Hg en las heces no diferencia entre el que corresponde a la eliminación del timerosal, o la de la exposición ambiental por vía oral. Debemos recordar que estos niños pequeños son lactantes, y que a través de la leche materna se aporta también cantidades significativas de Hg orgánico. Considerando que el volumen de leche materna lactado es de aproximadamente 140ml/Kg y que la concentración de Hg en la leche materna es de 1,9ngHg/ml de leche humana, la exposición mercurial a la leche humana es de 0,266 ugHg/Kg de peso en cualquier momento después de la primera inmunización (9). El Dr. Pichichero cuantifó los valores totales, mas no diferencia si éstos son los inoculados, los de la ingesta oral o los de la exposición ambiental.
6. (Continua en siguiente mensaje)
Message Thread:
![]()
« Back to thread
Cuando pulsa en los artículos se abre una nueva ventana, para traducir copie la dirección del artículo deseado en el traductor